Ferro daba cátedra, se le vino el agua, pero hubo final feliz

ZONA 2
Tras ocho fechas volvió a ganar. Al cabo del primer tiempo, el “Carbonero” se imponía 3 a 1 (goles de Maldonado, Longhini y Suárez; para Liniers, Rosell), aumentó (otro de Suárez) en el inicio del segundo pero dejó crecer a los bahienses que, con un jugador menos, descontaron dos veces (Agudiak y Acosta). En el final a Liniers le expulsaron otro. Terminó 4 a 3 a favor de los olavarrienses.Fue una noche bárbara de fútbol. Tuvo todo lo que se puede pedir: goles de todos los colores, momentos de juego para el elogio, errores como para hacer dulce, emoción, dramatismo. El hincha de Ferro gozó, sufrió y terminó festejando; el imparcial seguro que no se aburrió. Jugado el Lunes.

Pero hay que ocuparse de Ferro, y de paso de Liniers, coprotagonista de un 4-3 a favor de los olavarrienses que va a ser difícil de olvidar. Por el muy buen primer tiempo de Ferro, que por pasajes destrozó futbolísticamente a los bahienses con un juego simple, rápido, preciso y efectivo. Por el quedo increíble del “Carbonero” que de estar tres goles arriba (con un jugador más), pasó a rezar para que no le empataran.
De entrada, el juego de las estrategias lo ganó el entrenador de Ferro. Paró en cancha un 4-4-2, con Colombano como volante izquierdo adelantado, y por la otra banda se decidió por Cranca (“termina mejor las jugadas”, argumentó Nosei) como volante en lugar de Gargaglione (“marca mejor”, dijo el DT) que se ocupó del lateral.
Comino, el orientador bahiense, arriesgó a ese buen marcador que es Mauro Martínez (venía con una molestia) para poder controlar a Colombano, pero sobre la marcha tuvo que cambiarlo de lateral (del izquierdo al derecho) y el pibe Onorio (debut absoluto) no la pasó bien.
Ferro avisó dos veces de media distancia y en el tercer remate se puso en ventaja. Primero Ledesma y después Longhini lo intentaron, pero fue Maldonado el que clavó el primero. Arrancó en tres cuartos, buscó el perfil y de frente al arco encontró el hueco para el derechazo que mandó la pelota al ángulo.
No había manera de parar a Ferro. Maldonado y Sánchez mandaban en la mitad de la cancha, Cranca hizo estragos con su velocidad, Colombano (menos buscado) también ganó los mano a mano, y Longhini y Ledesma obligaron siempre.
Salvo un corto lapso (de los 20′ a los 30′) donde perdió la pelota y tuvo un par de sustos, el “Carbonero” fue más en todos lados, jugando a un ritmo más intenso que el habitual, con una movilidad que le hizo mucho daño a un Liniers desconcertado en el medio y dubitativo atrás.
Casi por decantación llegó el segundo: ejecución en mitad de cancha de una falta, la armaron Ledesma y Sánchez, derivó en Gargaglione, centro al primer palo y anticipo impecable de Longhini en el primer palo.
Seis minutos después, otra pelota parada desde la esquina, Manganaro que calcula mal, y Enzo Suárez cabecea al gol, solitario, en el segundo palo.
Era 3-0 y paliza, Ferro sabía que tenía a su merced a Liniers pero debe entender que el potencial no le da para descuidarse y un par de veces lo hizo, por ejemplo en ese cabezazo de Acosta -previo al tercero- que desvió Coronda junto al palo derecho, o en el descuento cuando ya terminaba la etapa: cayó una pelota en el área, Rosell ganó un par de rebotes y descontó.
Cuando Enzo Suárez volvió a ganar de arriba y puso el 4-1 a los 2 minutos del primer tiempo, muchos pensaron en que el partido estaba resuelto. Pero por algo Ferro está donde está y Liniers lo mismo.
En la mitad, Maldonado, el más combativo, se ganó pronto una amarilla innecesaria y quedó en capilla; a pesar de tener jugadores dotados técnicamente, ninguno se hizo cargo del manejo de defenderse con la pelota; la racha negativa metió el miedo a ganar; la ausencia de jugadores de campo con voz de mando se notó, Liniers se vino, y la defensa hizo agua.
Ni quedar con uno menos (a los 10′ hubo roja al defensor Troncoso) golpeó a Liniers que le robó la pelota a Ferro y lo puso a la defensiva. Llegó el segundo descuento cuando Agudiak le sacó un metro a Rosales y encontró adelantado a Coronda; y el tercero en un centro que Acosta ganó de arriba.
Faltaba media hora (con el descuento) y al equipo olavarriense se lo percibía groggy, sin reacción. Aunque tenía espacios para aprovechar, la pelota quemaba en los pies y ya no había aire para cambiar el ritmo.
Se lo pudieron empatar pero Julio Acosta –un par de veces- no definió como sabe. Pudo ganar con más holgura pero le faltó convicción y resolvió muy mal en un par de contraataques.
Al borde de un ataque de nervios se terminó ganando, para un desahogo, para sacar un poco la cabeza del pozo, para creer en que se puede cerrar el año con ilusión de mejoría.

Sintesis
Estadio: “Domingo Colasurdo”. Arbitro: Ramón Bustos (Liga de Azul)
Ferrocarril Sud 4
Marcos Coronda; Federico Cranca, Enzo Suárez, Nicolás Rosales, Franco Janson; Maximiliano Gargaglione, Rubén Maldonado, Daniel Sánchez, Nicolás Ledesma; Eloy Colombano y Juan José Longhini.
Suplentes: Ezequiel Violante, Guillermo Gargaglione, Germán Dumerauf, Hugo Janson y José Luis Vivas.
Liniers 3
Juan Pablo Manganaro; Mauro Martínez, Gonzalo Troncoso, Andrés Podlesch, Rubén Onorio; Franco Barragán, Agustín Cocciarini, Gastón Arroyo, Hernán Rosell; Iván Agudiak y Julio Acosta.
Goles: 10′ PT Rubén Maldonado (F), 37′ PT Juan Longhini (F), 43′ PT Enzo Suárez (F); 45′ PT Hernán Rosell (L); 2′ ST Enzo Suárez (F), 11′ ST Iván Agudiak y 19′ ST Julio Acosta (L).
Incidencias: Expulsados 10′ ST Gonzalo Troncoso y 45′ ST Mauro Martínez (L).

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