Goleó a Liniers 3-0 y quedó segundo

ZONA 2
Una porción de juego, mucho carácter y un Cañete genial, la fórmula de Racing para curar sus heridas. Gonzalo Baroni en dos ocasiones, y David García Lorenzo de penal, en el segundo tiempo, anotaron los tantos del equipo olavarriense, que ahora quedó como único escolta a sólo un punto de su derrotado. Fueron expulsados Franco en Racing y Dietrich en los “chivos”. Lágrimas finales en los ojos de dirigentes, jugadores y allegados, que debieron soportar horas durísimas tras el robo sufrido el pasado jueves en la utilería.
Daniel Lovano / Infoeme.com – Fotos: Jorge Scotton

Racing pasó la estación Liniers y dejó un mensaje / advertencia: si después de tantos contratiempos en sólo siete días un equipo es capaz de levantarse frente al puntero del campeonato, mostrar carácter, convicción para jugar a pesar de los riesgos que supone el campo de juego del “Buglione Martinese”, algo importante puede estar naciendo a partir de una noche que como frutilla del postre mostró desde el primer minuto hasta el descuento un Diego Cañete genial.
Hizo la ventaja en la última media hora, pero bien pudo haberla cristalizado en el primer tiempo: tuvo en Cañete al jugador más desequilibrante, recostado sobre la izquierda; fue el que intentó jugar por abajo a partir de sus marcadores centrales, con salida limpia casi siempre por el lado de García Lorenzo, y forzó las únicas llegadas ante un rival que apostó todo al bochazo desde el fondo para los dos tanques de adelante.
Dentro del combo no se puede obviar que entre la expulsión de Franco cuando ya ganaba 1-0 (hizo dos infracciones inadmisibles en la mitad de la cancha, ante rivales de espaldas) y la de Dietrich, el trámite pintaba más para el empate de los “chivos” que para el contundente 3-0 del final.
Racing siempre trató de jugar por abajo, hacer la medialuna en el fondo y a partir de ahí progresar en el terreno; Liniers quiso un fútbol vertical, desde los zagueros hasta Acosta / Agudiak, pero nunca obtuvo réditos poqrue ambos fueron absorbidos por Barrionuevo y Erramuspe.
Por esas saludables intenciones y las situaciones creadas, no hubiese estado mal irse al descanso con una mínima ventaja. Tuvo las ocasiones: una extraña volea alta de Santellán que terminó del lado de afuera de la red y todos gritaron gol; un desborde de Cañete en la izquierda que cruzó el área chica y la más propicia, cuando Girard dejó a Baroni en el punto del penal, primero tapó un defensor, después Manganaro, y con todo el arco a su disposición el “Paisano” remató alto.
Liniers volvió algo más adelantado, aunque las primeras ocasiones del segundo tiempo volvieron a ser para Racing: una asistencia de Girard que encontró incómodo a Cañete; córner ejecutado desde la derecha por el ex El Fortín, peinado en el primer palo por Erramuspe, que Baroni por poco no alcanzó a empujar en el segundo palo, a pesar de la zambullida.
Liniers creyó que era el momento para salir, se confió y en una contra Racing le dio el primer golpe de nocaut: Scaserra cortó la pelota en la medialuna, salió con García Lorenzo; el pelotazo del “Chueco” encontró las dudas de Dietrich, Baroni se fue por el eje de la cancha hasta Manganaro, para definir con un toque que dio en el cuerpo del “uno” y se metió con mucho suspenso.
Arriba en el marcador, con una mejor postura, el pronóstico auguraba un muy buen clima para Racing, pero Franco cometió el segundo grosero error conceptual de la noche, y aparecieron los primeros nubarrones.
Liniers agarró la pelota por primera vez en la noche y se le fue al humo: sacó al inexpresivo Barragán y le dio vuelo a otro delantero (Franco Pulgar). No exigía, ni generaba, pero iba para adelante frente a un equipo cada vez más retrasado en la cancha y avisó con un zurdazo lejano de Rosell que sacó Ferreyra.
Se presagiaba una resistencia final de Racing en el borde del área. Fue Diego Cañete el encargado de sacarlo del problema: encaró a Dietrich, forzó la infracción y quedaron diez de los dos lados.
Enseguida llegó el golpe de gracia, cuando Jesús Rafael dio un cuestionable penal por mano de Troncoso, y García Lorenzo cerró el partido con un toque suave, a la izquierda de Manganaro.
A partir del segundo gol fue regodeo chaira, que llegó al tercero en una pelota mal sacada por Manganaro, que Baroni empalmó de zurda desde muy lejos y la clavó en el ángulo derecho, con Etchepareborda en la línea.
Hubo más, aunque no llegó el que merecía Cañete. Corrido hacia el otro lado, desparramó gente en el área y el toque de zurda dio en el vertical derecho; en el siguiente ataque le hizo un dibujo a Iubatti y quemó las manos a Manganaro en el primer palo.
En el descuento, la última de Racing fue para Girard (cabezazo bombeado, que despidió el travesaño) y en la réplica Franco Pulgar, como un cabezazo forzado, aportó la única ocasión clara de Liniers en toda la noche.
Malherido, lastimado en cuerpo y alma, Racing sacó lo mejor de adentro para curar sus heridas y terminó pasándole por arriba el puntero.
Una noche para disfrutar después de una semana para olvidar.

Síntesis
Estadio. “José Buglione Martinese”. Arbitro: Jesús Rafael (9 de Julio).
Racing A. Club 3
Guillermo Ferreyra; Juan Carlos Miño, Fabián Barrionuevo (ST 38m. Kevin Santucci), Esteban Erramuspe, David García Lorenzo; Darío Santellán (ST 7m Castagnino), Derlis Franco, Eduardo Scaserra, DIEGO CAÑETE; Gonzalo Baroni (ST 42m. Ignacio Barzola) y Cristian Girard. DT: Duilio Botella
Liniers 0
Juan Pablo Manganaro; Gabriel Dietrich, Gonzalo Troncoso, Emiliano Etchepareborda, Hugo Iubatti; Franco Barragán (ST 25m. Franco Pulgar), Agustín Cocciarini, Gastón Arroyo, Hernán Rosell; Julio Acosta y Iván Agudiak. DT: Néstor Comino
Goles – Segundo Tiempo: 14’ y 40’ Gonzalo Baroni (RC); 35’ David García Lorenzo (RC) penal.
Incidencias – Segundo Tiempo: 18’ expulsado Franco (R); 33’ expulsado Dietrich (L).

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